martes, 25 de agosto de 2009

La guerra favorita de los pacifistas

Ciento setenta y dos años de guerra. Ciento setenta y dos años sin trincheras ni balas, sin enemigos ni ejércitos, ni muertos ni heridos. Con guerras así ¿quién necesita pacifistas? El 11 de noviembre de 1809, el Gobierno español envió a todas sus provincias un correo militar que anunciaba que el país había declarado la guerra a Dinamarca. El fervor guerrero duró poco, pero algunos no se dieron por aludidos...

En 1981, el historiador Vicente González se topó con la declaración de guerra en el libro de actas del Ayuntamiento de Huéscar (Granada). "Otros pueblos tirarían la misiva a la papelera, pero este cumplió con la solicitud", cuenta a Público. Así que, oficialmente, ambas potencias militares estuvieron en guerra durante 172 años sin que nadie se diera cuenta. "Ni el municipio granadino ni las autoridades danesas tenían conocimiento de tal conflicto y, como ambos países estaban entonces a punto de ingresar en la OTAN, decidieron firmar la paz", dice.

"Ojo, si es usted danés recuerde que entra en terreno enemigo"

Ese día, "el Ayuntamiento de Huéscar preparó dos grandes tinajas de vino de la tierra", recuerda González. "En la entrada al pueblo colocaron un cartel que decía: Ojo, si es usted danés recuerde que entra en terreno enemigo. Si decide pasar, aténgase a las consecuencias. El caso es que los daneses presentes se pillaron unas trompas de impresión".

En la noche del pasado sábado, coincidiendo con el bicentenario de la declaración de guerra, los vecinos de Huéscar recrearon en forma de farsa el supuesto enfrentamiento entre la población civil y las fuerzas danesas. Las tropas locales se concentraron la Plaza Mayor del pueblo, donde se dio lectura al bando de declaración de guerra a Dinamarca. Los enfervorizados soldados se dirigieron entonces a la calle Alhóndiga, donde se enfrentaron con las fuerzas danesas ante el pitorreo general.

Le diagnostican una depresión causada por acompañar a su novia de compras

A Wu Cheng, de 28 años de edad, le ha sido diagnosticada una depresión clínica, originada tras haberse visto obligado a acompañar a su novia de compras. Ahora el joven, de nacionalidad china, se encuentra bajo atención psiquiátrica y dice que "no puede ver una sola tienda".

"Cada vez que ella trataba de arrastrarme a un centro comercial, mi corazón empezaba a palpitar con fuerza, no podía respirar bien e incluso, comenzaba a sentirme algo mareado", cuenta Chang.

Según recogen en la web Mirror News, el joven asegura que, de dos años de relación, habrán gastado unos 12 meses en tiendas; "Está obsesionada", añade.

Por su parte, su novia no parece tomarse muy en serio todo lo que le está ocurriendo al joven y aunque promete que tratará de dejar su obsesión por las compras, no parece muy convencida de poder conseguirlo; "Cuando se encuentre mejor, le prometo que sólo iré de compras una vez por semana, excepto cuando sean las rebajas", ha declarado.

Australians 'need more seasons'

An Australian scientist says the continent needs five or six seasons to suit its climate.

Tim Entwisle, chief of Sydney's Royal Botanic Gardens, says Australia should "unhook" itself from the "arbitrary" four seasons it inherited from Britain.

Mr Entwisle has proposed "sprummer" - the season between spring and summer - and "sprinter" - an early spring.

He says a new system could help people better understand their environment and monitor signs of climate change.

"Having four three-month seasons... doesn't make any sense in the place we live," he told Australia's public broadcaster ABC News.

"Something with more seasons would work better and something that unhooks us from these arbitrary European seasons," he added.

Aboriginal Australians use up to eight seasons in some parts of the country to capture local conditions.

Mr Entwisle says that for the system to work well, different regions would need a different number of seasons.

"I'd be encouraging different areas to have local regional seasons, to spend some time working that out and to use them to reflect what's going on around us," he told ABC.

He has suggested holding a national debate on the subject, and a public competition to name the new seasons.

Un hombre entrega a su hijo a la Policía para que se encarguen de su educación

Gerardo Ruiz Gómez está desesperado y ya no sabe cómo conseguir que su hijo de 1o años deje de cometer travesuras y le haga caso. En el año 2006, fue denunciado por unos agentes de la Policía que le vieron propinarle al menor un par de bofetadas durante las fiestas del valle de Egüés (Navarra), donde el menor se peleó con otro niño. Así que cuando, a principios de este año, el niño fue expulsado del colegio por mal comportamiento, este padre se halló en una difícil tesitura.

Al no saber qué debía hacer, optó por recurrir a las autoridades. Como cuentan desde la edición digital del Diario de Navarra, el hombre se dirigió a la comisaría de la Policía Municipal de Egüés, para que los mismos agentes que en su día le denunciaron le dieran una lección al pequeño. Sin embargo, la Policía se negó, ante lo que el hombre reaccionó marchándose y dejando a su hijo con los agentes.

Por esta actitud, Gerardo, vecino de Egüés, aunque natural de Málaga, ha sido acusado de una desobediencia leve, por lo que deberá pagar una multa de 135 euros. "No le puedo dar dos bofetadas, de acuerdo. Pues que me den una alternativa porque ya lo he probado todo", declaraba el padre.

"No tenía alternativa"

La denuncia por las bofetadas nunca prosperó, pero el hombre no pudo olvidar el incidente. Cuando en enero de este año el niño fue expulsado del colegio por insultar a un profesor y maltratar a otro compañero, su padre decidió que no tenía otra alternativa que recurrir a la Policía.

"Me presenté, les expliqué lo que había pasado y les exigí que amonestaran, regañasen o hicieran lo que considerasen pertinente con mi hijo. Les dije que les iba a dejar a mi hijo para que ellos lo educaran y que me lo devolviesen cuando estuviera listo", cuenta Gerardo.

Sin embargo, la Policía no accedió a sus peticiones, ya que ese no era su deber. "Les dije que sí, que si me habían denunciado por darle dos bofetadas, que le dieran una lección al niño", continúa el hombre, que abandonó la comisaría igualmente, dejando allí a su hijo.

Después recibiría una citación del juzgado de Primera Instancia número 2 de Aoiz, donde fue juzgado por una falta de desobediencia y otra por abandono a un menor, aunque sólo ha sido condenado por la primera. La juez no ve delito de abandono, puesto que el comportamiento del padre "se guió, única y exclusivamente, por su obcecación ante el comportamiento incorrecto que su hijo había tenido en el colegio".

Gerardo Ruiz no está de acuerdo con la falta que se le atribuye, "No hay desobediencia, no estamos ante una falta de orden público ni está en peligro la integridad de nadie. En todo caso, hay una desatención de auxilio por su parte".

Este padre quiere hacer hincapié en lo que, a su entender, es el aspecto más importante: su hijo. "¿Y el problema con mi hijo, que es la razón original de todo este asunto? Si algún día termina quemando contenedores de basuras yo seré el culpable. Por supuesto".

Roba un cuadro de la Virgen para pagar el aborto de la chica a la que había violado

Los hechos han ocurrido en Nebraska (EE UU), donde un hombre que necesitaba dinero para financiar un aborto, decidió sustraer una pintura de la Virgen María con la intención de venderla. Pero la cosa no acaba ahí, el acusado había violado a una adolescente de 14 años, a la que había dejado embarazada, razón por la que necesitaba dinero para tal intervención.

Al parecer, Aurelio Vallerillo-Sánchez, de 39 años de edad, natural de la ciudad de Omaha, en Nebraska, abusó sexualmente de la menor en 2006. Para acabar con la prueba que lo vinculaba directamente al delito, decidió cometer el robo y llevarse a la pequeña consigo a México para que le practicaran el aborto, a comienzos de 2007.

La obra tiene una antigüedad de 300 años y está valorada en 100.000 dólares (unos 70.000 euros).

En octubre de este año saldrá la sentencia definitiva; el acusado se enfrenta a una condena de hasta 70 años de prisión, como ha confirmado la fiscal del condado Brenda Beadle. La fiscal apunta que la intención de Vallerillo-Sánchez fue, desde el principio, que la menor sufriera el aborto porque ese bebé era "una evidencia contra él". Finalmente, el aborto no fue posible, y el acusado decidió darlo en adopción. Después del parto, la adolescente regresó a Nebraska.

Vallerillo-Sánchez fue arrestado en febrero de 2009, cuando unos restos de ADN probaron su vinculación con el abuso sexual hacia la menor, que por aquel entonces tenía 14 años.

Los hijos del detenido serían los que, durante la investigación policial, revelarían el robo del cuadro, sustraído de la Catedral Santa Cecilia, en Omaha, y vendido posteriormente en México por la cantidad de 3.000 dólares (unos 2.100 euros). El acusado está implicado también en otros 4 robos en la misma zona.

miércoles, 19 de agosto de 2009

La fábrica de chocolate

Si la película dirigida por Tim Burton y protagonizada por Johnny Depp, 'Charlie y la fábrica de chocolate', estaba repleta de magia y color, el recorrido por la antigua Fábrica de Chocolates 'Marugán', situada en la localidad abulense de Mingorría, produce una sensación similar.

De la mano de María Dolores, hija de Evaristo Marugán, el último chocolatero de este municipio de apenas 500 habitantes, situado a 20 kilómetros al norte de la capital, el visitante se introduce en un mundo sorprendente. Y ello, gracias a las sextas jornadas de puertas abiertas, que coinciden con las fiestas en honor a la Virgen y San Roque y que se prolongarán hasta el lunes.

De esta manera, María Dolores pretende rendir "homenaje a las generaciones" que entre 1832 y 1970 elaboraron chocolate en estas dependencias situadas en edificio declarado "de interés patrimonial", que podría convertirse en un museo del chocolate, ya que todo el inmueble y su historia forman parte del "patrimonio industrial de Castilla y León, ya que los chocolates son lo que son gracias a esto".

Se trata de mantener vivo el espíritu de su bisabuelo, el segoviano Antonio Marugán, que acompañado por su abuela Fermina Muñoz, se instaló en este pueblo desde el que endulzó la vida de miles de abulenses y españoles a los que vendió el dulce que una decena de personas elaboraban a diario desde las cinco de la mañana.

Con entusiasmo, María Dolores, profesora de Matemáticas a alumnos de la ESO, recuerda cómo el reparto comenzó a realizarse en burro, para después hacerse en tren o en coche.

Precisamente, las cocheras de lo que fue este edificio de dos plantas –arriba vivienda y abajo fábrica- conservan una joya. Se trata de un vehículo que data de 1934, matrícula AV-881, que era utilizado en la distribución del chocolate y que encierra una curiosa historia.

Según María Dolores Marugán, durante la guerra civil el vehículo fue requisado y su padre, que estuvo en el bando nacional, lo descubrió mientras luchaba en el frente de San Rafael. Entonces, aún conservaba su color rojo, aunque pronto pasó al azul que aún mantiene.

Sus mandos, al enterarse de que Evaristo tenía carné, le pusieron a conducirlo y hoy en día aún se encuentra en lo que fue la antigua Fábrica de Chocolates 'Marugán', donde regresó de una manera que María Dolores desconoce, aunque sí destaca el hecho de que el vehículo "no recibiera ni un tiro" durante la contienda.

El recorrido por el inmueble comienza en un gran hall repleto de fotografías familiares, que sirven de presentación a los visitantes. Después contemplan un vídeo didáctico sobre la forma de elaboración del chocolate. Según María Dolores, la "clave" del buen chocolate radica en dar con "el punto del tueste del cacao", algo que resultaba complicado de obtener en aquellos tiempos en los que todo era artesanal.

La visita lleva a atravesar diferentes dependencias. Primero una especie de tienda en la que se podía y, sólo entre este sábado y el lunes, se podrá adquirir chocolate en tabletas con el envoltorio original. Después se puede contemplar el complicado proceso de elaboración a través de la maquinaria que aún se conserva.

Así, puede verse el molino de cacao, la cámara de calor, la pesadora, la tostadora, el mezclador, la batidora, la cámara de frío, las bandejas y otros elementos empleados en la elaboración de esta delicia que terminaba en las manos de las mujeres, encargadas de envolver las tabletas en dos papeles, uno de parafina y otro normal, en el que aparecía la carátula de la fábrica.

Italia espanta a los japoneses por los precios abusivos

Para los japoneses, turistas ingenuos, gentiles y con billeteras llenas, Italia no va más.

No tanto porque el "súper euro" los ha empobrecido y todo está muy caro para su bolsillo, sino sobre todo porque están hartos de ser estafados por taxistas, restaurantes, mozos y demás "vivos" que se aprovechan de que son extranjeros.

Aunque siempre ha sido un clásico el "robo" con los precios inflados a las hordas de turistas que llegan a diario a la bella Italia, los amabilísimos nipones siempre fueron considerados las mejores presas. Pero lo que le sucedió el 19 de junio a una pareja japonesa superó todos los límites. Y ha desencadenado una verdadera fuga de sus compatriotas de la Italia "ladrona".

Aconsejados por una guía japonesa, los enamorados fueron a almorzar a Il Passetto , conocido restaurante del corazón de la ciudad eterna, que queda muy cerca del circuito barroco de Piazza Navona y de Via dei Coronari, famosa por sus negocios de antigüedades.

Atentos a la tradición local, los japoneses comieron "antipasto", primer plato, segundo plato, todo en base a pescado, y postre. Al parecer, fue un camarero que hablaba inglés quién les aconsejó la comida, sin mostrarles el menú.

"Confíen, yo me ocupo", les aseguró el hombre. Todo fantástico, hasta que llegó la cuenta: una pesadilla de 695 euros (982 dólares) que incluía una propina obligada de 115,50 euros.

Al principio los dos turistas pensaron que había sido un error. Después de haber protestado en vano, y cuando entendieron que habían sido vilmente estafados, fueron a la comisaría más cercana para denunciar, con recibo en mano, el abuso cometido por Il Passetto, que días después se vio obligado a cerrar, en medio del escándalo.

La estafa de Il Passetto provocó tal revuelo que al día siguiente el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, ordenó a la policía que efectuara controles extraordinarios, con personal vestido de civil, en diversos locales, para desenmascarar a quienes, para las autoridades, están arruinando la reputación de Roma.

El "asalto" a los japoneses dio lugar, por otra parte, a toda clase de notas de periodistas italianos que, disfrazados de turistas, advirtieron que hablar con acento extranjero y llevar una cámara fotográfica en mano significa, en ciertas zonas de la ciudad eterna (Coliseo, Fontana di Trevi, Piazza di Spagna e incluso Vaticano), pagar el doble por una botellita de agua mineral, una medialuna o un café. Y ni qué hablar de los taxis, famosos por cobrar cifras astronómicas al desprevenido turista.

Merma

La clamorosa estafa de Il Passetto también hizo salir a la luz una venenosa nota del Asahi Shimbun , el segundo diario entre los más vendidos del país del sol naciente, que denunció una significativa caída del turismo japonés en Italia.

Una baja debida no sólo a la crisis económica mundial y a la gripe porcina, sino sobre todo "a los servicios de baja calidad" y a los "precios ilegales" italianos, que provocaron la fuga de los japoneses, que prefieren ahora ir de vacaciones a Francia o a Alemania, según el diario, que vende 8 millones de copias diarias.

La tendencia de la fuga japonesa fue confirmada por datos del ente de turismo local, que indicó que en 2007 llegaron a la península 1,47 millones de japoneses, cifra muy inferior a la de 2,17 millones que habían arribado en 1997. "En 2009 habrá una ulterior baja, con sólo un millón de turistas nipones", estimó.

Tras el revuelo que provocó la denuncia de la pareja japonesa salieron a la luz casos muy parecidos, lo cual llevó a la comuna de Roma a debatir la puesta a punto de un "código de ética" para comerciantes. También se prepara la publicación de un "vademécum" para turistas, que estará listo en octubre, en el cual se les advertirá a los extranjeros de la existencia de diversos tours turísticos "truchos", y demás estafas existentes en la encantadora ciudad eterna.

El vergonzoso escándalo de Il Passetto llevó además a la joven y pelliroja ministra de Turismo de Silvio Berlusconi, Michela Brambilla, a invitar a Italia a la pareja víctima del engaño, con un viaje pagado por el gobierno.

La respuesta de Yasayuki Yamada, uno de los dos estafados, llegó anteayer. "No gracias, sería un viaje hecho a expensas del bolsillo del pueblo italiano", fue la categórica respuesta del turista japonés, que volvió así a ser noticia en Italia.